Maestría

Estimados amigos:
Por este medio les comunico, que además de los cursos que les informé,
se impartirán en el próximo ciclo en la Maestría en Ciencias
Sociales..

También, se impartirán los siguientes cursos:
Negociación y Solución de Conflictos.  Que impartirá el Dr. Mario
Salazar. Los lunes y miércoles de 19:45 a 21:00 horas.

Lutero, quinientos años después. Que impartirá el Dr. Rodrigo
Montúfar. Los lunes y viernes de 19:45 a 21:00 horas.

Además, les informo que el curso Lógica Deductiva que impartirá el Dr.
Armando de la Torre. Se impartirá en vez de miércoles y viernes, los
días lunes y miércoles de 18:15 a 19:30 horas.

Les recuerdo que el ciclo comienza el lunes 27 de julio y finaliza el
viernes 2 de octubre.

Para cualquier mayor información estamos a sus órdenes

M.A. Betty Lobos Bollat

Juan Roberto Brenes

 

Hace unas semanas, en pleno fragor desatado por las
denuncias post mortem de Rodrigo Rosenberg, te nos fuiste inesperada y
violentamente en un singular accidente aéreo con el que Dios permitió
poner fin a tus sueños.
 
Eso sí, bien acompañado por una leal y super eficiente administradora
del Centro Hazlitt, Claudia de Araneda, su esposo Rafael, y el no
menos chispudo y dinámico profesor de mercadeo estratégico, Helmut
Wintzer.  Al perecer todos quedamos en la Universidad Marroquín
atónitos, con un vago sentimiento de soledad e inutilidad.
 
La primera imagen que conjura en mi mente tu nombre, Juan Roberto,
es la de tu perenne sonrisa de hombre de bien, de intelecto agudo y de
sólida piedad cristiana, que asocio también con tu prematura cabellera
blanca de los últimos años, aunada a tu tono siempre mesurado y
abierto a las opiniones de los demás.
 
Cumpliste a cabalidad en lo poco y te será retribuído en lo mucho.
 
Sembraste en muchos jóvenes y compañeros las semillas
fecundas de tu íntima familiaridad con Jesucristo y su Evangelio, en
especial entre los becados por el muy exitoso programa de Impulso al
Talento Académico (ITA).
 
Tu ejemplo, lo anticipo, nos será siempre estimulante y
luminoso, como lo fue ese tu magistral dominio del paralelismo de la
historia de las ideas económicas y de las enseñanzas contenidas  en el
magisterio social de la Iglesia católica.
 
Todavía recuerdo la tímida modestia con la que a tus 22
años me pediste ayuda para tu investigación sobre el lugar del libre
mercado a la luz de los principios de subsidiaridad y de solidaridad
de la misma. Precisamente por esos días descubríamos aquí las glorias
intelectuales de la escolástica tardía en la Universidad de Salamanca,
y de sus penetrantes aportes a la comprensión de conceptos básicos
tales como la propiedad, el comercio, los precios justos, la emisión
monetaria, la inflación, el ahorro, los regímenes fiscales, los
tributos, etc., que tanto hubieron de influir  decisivamente en los
grandes iusnaturalistas del siglo XVII (Suárez, Mariana, Grocio,
Puffendorf…) y, por su medio, en los aún más influyentes pensadores
clásicos de la Escocia del siglo XVIII como Hume  y, sobre todo, Adam
Smith.
 
También recuerdo mi asombro cuando en esa ocasión y en
otras posteriores desplegaste ante mis ojos tus conocimientos sobre la
Política y la Etica de Aristóteles y los de su ulterior
“cristianizador”, Santo Tomás de Aquino.
 
Desde ese momento seguí con particular interés tus demás
aventuras del espíritu: de analista de la bolsa de valores, de
consultor internacional, de catedrático universitario en las
especializaciones de ética profesional, comercio internacional,
filosofía social, o como director de seminarios socráticos sobre el
pensamiento de las grandes figuras de la Escuela “Austríaca”, que
previsiblemente hubieron de rebotar en tus posteriores inquietudes en
torno a la política parlamentaria y a esa otra, más cercana al pueblo,
de los ordenamientos administrativos municipales (en cuanto
prestigioso concejal de la ciudad capital).
 
Siempre te creí un “tico” globalizado, parte por lo tanto
integrante -por elección propia- de la reserva moral del pueblo
guatemalteco. Incluso sume a ella ese amor tuyo al servicio
indivisible a la Iglesia, por el que renunciaste a fundar tu propia
familia.
 
En ese contexto permanecerás en la memoria de todos los que tuvimos el
privilegio de conocerte, sobre todo mientras haya entre los muchos que
formaste, y que no simplemente instruiste, quienes quieran emularte y
recrear tu capacidad de entrega.
 
Ya sabíamos “que el hombre propone pero Dios dispone”.
 
Pero en tu caso, a tus cincuenta años de edad, dispuso
simultáneamente de  ti, “siervo bueno y fiel”, y de tres de tus
entrañables colegas, cuando partían de alegre excursión al buceo entre
los arrecifes de coral de Belice.
 
Y de un amigo, añadiría yo, siempre para  muchísimos inolvidable.

Cursos de Maestría en Ciencias Sociales

Estimados amigos:

Por este medio les informo de los Cursos que se impartirán en la
Maestría en Ciencias Sociales, durante el próximo trimestre:
 
1.  Historia del Pensamiento Político II, M.A. Glenn David Cox (Lunes y miércoles de 18:15 a 19:30 hrs.)
 
2. Etica Cósmica: Teilhard de Chardin, Dr. Roberto Blum (Martes y jueves de 18:15 a 19:30 hrs.)
 
3. Metodología de la Investigación Cuantitativa, Dr. Danilo Palma (Martes y jueves de 19:45 a 21:00 hrs.)
 
4. El Legado de Hayek, Dr. Armando de la Torre (Martes y jueves de 18:15 a 19:30 hrs.)
 
5. Lógica Deductiva, Dr. Armando de la Torre (Miércoles y viernes de 18:15 a 19:30 hrs.)
 
6.  Ateísmo, ¿Científico?, Dr. Anton Toursinov (Lunes y miércoles de 19:45 a 21:00 hrs.)
 
7.  Sistemas Económicos Comparados, M.A. Günther Meléndez (Martes y jueves de 19:45 a 21:00 hrs.)
 
 Los cursos iniciarán el lunes 27 de julio y finalizarán el viernes 2 de octubre.
 
Para cualquier mayor información, estamos a sus órdenes
Muy atentamente
 
Licda.M.A. Betty Lobos Bollat

A la Unión Europea la Historia todavía le pesa demasiado

 

Por lo ignominioso del momento de nuestra vida pública,
casi se nos escapa un evento muy importante más allá del “gran
charco”: las recientes elecciones para diputados al parlamento europeo
en Estrasburgo.
 

Elecciones muy peculiares de acuerdo a los parámetros
usuales por allá.
 
En primer lugar, la asistencia a las urnas fue pobre
(43%), lo que parece sugerir que a los ciudadanos o no les interesa
tanto la Unión o, tal vez, la dan ya por descontada.
 

El debate que las precedió privilegió las respectivas
agendas nacionales, no la europea, y  llevó a la social democracia al
mayor retroceso de su historia en casi todos los países, sobre todo
más grandes. Así, por ejemplo, la social democracia alemana, la más
antigua, captó sólo uno de cada cinco votos, por lo que se ha visto
reducida casi a un mero partido de funcionarios públicos, mientras el
Laborismo británico se ha visto relegado, por primera vez en noventa
años, a una tercera opción entre las preferencias de los electores.
 
El bloque demócrata cristiano, en cambio, la corriente política que
más ha aportado a la Unión, logró mantenerse mayoritaria pero
marginalmente.
 
Lo más sorprendente fue la emergencia de nuevos partidos que rechazan
frontalmente la Unión o se muestran muy escépticos a su respecto.
Inclusive en Hungría levantó la cabeza por primera vez desde la
segunda guerra mundial un movimiento nacional socialista de tintes
antisemitas. El peso histórico del pasado todavía se hace sentir.
 
¿Qué pasa en Europa?
 
Se muestra próspera, estable, y hasta pionera de los derechos humanos.
 
Pero los europeos se enfrentan ahora a retos que les son inéditos: su
generalizado envejecimiento, lo que les entraña además la pervivencia
de ciertas actitudes de su remoto ayer y, sobre todo, complicado por
la ominosa presencia en sus seno de un Islam joven y expansivo. Lo que
ha provocado la reaparición en rincones aislados de la xenofobia que
los llevó al desastre en 1914, hasta en los países de la más acendrada
tradición de  tolerancia, tales Holanda o Dinamarca. Añádase que según
algunos el probable ingreso de Turquía en la Unión podría acelerar el
proceso de disociación, como lo vivió en la antigua Yugoslavia en los
casos de Bosnia y Kosovo.
 
No se trata de un vuelco continental, pero se le puede inferir como
una advertencia de que aunque los  Estados Benefactores parezcan
desfasados, el remanente centralismo burocrático en Bruselas se les
hace cada vez más insoportable, no menos indigerible que el islamismo
militante.
 
Otra consecuencia de esta última amenaza es que los europeos no podrán
zafarse del incómodo unilateralismo en política exterior de los
EE.UU., ni tampoco renunciar a la protección de su sombrilla nuclear.
De ahí, su resignada contribución al conflicto en Afganistan.
 
Encima las “soluciones” propuestas por las élites políticas del
Continente para la actual crisis financiera entusiasman muy poco al
europeo promedio, para quien el problema inmediato del desempleo, y no
de la supervivencia de grandes corporaciones para las que él trabaja,
resulta siempre lo más apremiante.
 
Europa, repito, no está al borde de un cataclismo. Está simplemente
inquieta, algo a la deriva y nerviosa. A mis ojos, su principal
problema reside en que sabe lo que no quiere, pero no está segura de
lo que sí quiere.  Bienvenidos, entonces, al club iberoamericano de
los golpes de ciego, allá hacia la derecha, acá hacia la izquierda.
 
Sin embargo, entre los ganadores en las elecciones creo percibir un
rayo de esperanza: el Partido Liberal alemán, cuya realista visión (y
la de algunos otros que le son afines), no difiere de las de Margaret
Thatcher (y Ronald Reagan) de hace treinta años, antes de que los
Bancos Centrales crearan las sucesivas “burbujas” financieras que nos
han postrado.
 
A ellos apuesto para que enderecen el curso  torcido de la
Unión y los europeos recuperen su fe en su destino.

Congreso se encarga de la Reforma Constitucional

El Congreso de Guatemala convocó en un campo pagado -emitido en Prensa
Libre el día de hoy- a audiencias públicas a los grupos interesados en
opinar acerca de la propuesta de Reforma Constitucional.

Establecen una metodología para recibir a los interesados que incluye
un tiempo mínimo y máximo para hacer su exposición, deben presentar
una copia escrita y una copia electrónica de su presentación y en la
página electrónica del Congreso se publicarán las audiencias y listado
de personas que asistieron. Estas se llevarán a cabo durante el mes de
Julio.

Puede encontrar el comunicado en el siguiente link: -haz clic acá-

http://www.congreso.gob.gt/gt/ver_noticia.asp?id=8116

El presidente de los pobres

Por: Armando de la Torre

 

Allende nuestras fronteras, la imagen de Guatemala está
por los suelos como quizás nunca antes, incluidos aquellos días
aciagos de corrupción y violencia bajo Lucas, o a finales del período
de Arbenz, o en tiempos del infame Manuel Estrada Cabrera.

Es una percepción negativa -e injustificada- del país, no desde
ángulos ideológicos, como lo pudo haber sido durante la Guerra Fría,
ni aun siquiera como producto de reflexiones sesudas, según sugieren
algunos, de que estamos a un paso de convertirnos en un Estado
“fallido”.

Es un juicio más bien superficial, tal cual el que se pudiera derivar
de una lectura rápida de los cintillos diarios de la prensa de aquí y
del extranjero: ineptitud de irresponsables, inmoralidad de
pusilánimes, despilfarros muy hirientes, violencia asesina,
analfabetismo funcional,… todo concentrado en el Estado.

Envidio a los chilenos, que nos han dejado a años luz de
distancia de ellos con su aproximación irrefutable al ideal de un
Estado de Derecho estable, justo, pacífico y, por consiguiente,
próspero.

Al Consejo Superior de la Universidad de San Carlos parece
inquietarle que el desprestigio también salpique a todos los entes
estatales, incluída su propia institución. Es comprensible, pero no
defendible.

Toda reputación es efecto de un proceso espontáneo de
evaluaciones comparativas que repetimos a diario. Hay errores, y
múltiples, en ellas, pero con el paso de los años la verdad de los
hechos termina por imponerse, como lo celebró el mundo entero hace
veinte años con la caída del Muro de Berlín, símbolo de tres cuartos
de siglo de amargos debates sobre cuál habría de ser el mejor camino
hacia el progreso humano, el del Occidente constitucional o el del
Oriente totalitario.

Es más, sería de considerar que la USAC, con su relativa abundancia de
fondos fiscales, investigase a nivel continental, para su propio bien,
las posibles correlaciones entre universidades estatales fallidas y
sus respectivos Estados próximos a serlo. A este respecto, nunca ha
dejado de llamarme la atención el prestigio científico de la
Universidad Nacional de Santiago de Chile y del exitoso modelo de
Estado que ha desplegado ese pueblo.

El caso paradigmático de Chile encierra para nosotros muchas otras
lecciones. Para un educador, la de la importancia suprema de inculcar
hasta la raíz entre los educandos y las futuras élites dirigentes la
visión de largo plazo. El actual ministro de finanzas de Chile, Andrés
Velasco, es un botón de muestra: cuando los precios de la más
importante materia prima de exportación para Chile, el cobre, estaban
por las nubes, Velasco hizo un ahorro de veinte mil millones de
dólares (más que el monto total de su PIB) que pudieran servirles más
tarde en años de “vacas flacas”. Sufrió enormes presiones por los
cortoplacistas de siempre -y aun del ex Presidente Eduardo Frei-, para
que lo gastara en las prioridades de funcionamiento “social” del
Estado. Se resistió con inteligencia y, hoy, tres años después, Chile
es el único país iberoamericano que no tiene que aportar fondos
públicos para volver a la vida a bancos y a empresas privadas, ni
tampoco para hacer frente a sus habituales obligaciones
presupuestarias.

En Europa, Noruega puede ser tomado como el ejemplo equivalente de esa
democracia madura, en contraste con otros petroexportadores, como
Rusia. También los noruegos han sabido adelantarse a estos años
difíciles.

Aquí, en cambio, la “cohesión social”, o sea el triunfo más descarado
del cortoplacismo clientelista, arrasa con todo. Por eso Colom puede
atribuirse ser “un Presidente de los pobres”, pues sus decisiones son
precisamente la receta más eficaz para crear pobres y que se
multipliquen en cuanto potenciales votantes. Entretanto, carecemos de
protección y justicia todos, los pobres y los ricos…

Y sin ni siquiera esperanza de vida para cualquier Rodrigo Rosenberg
con las agallas suficientes para denunciarlo.

Por qué cabría esperar la renuncia de Colom

 

Si nos rigiéramos por un sistema parlamentario, hace rato
que el jefe del Ejecutivo habría contemplado dimitir. Pero estamos en
uno presidencialista, en el que el jefe del gobierno es al mismo
tiempo jefe del Estado, y esto complica lo de su posible renuncia o
destitución. Tanto más cuanto que la Constitución vigente ni las prevé
(curiosamente, las del vice-Presidente sí).
 
Es de recordar, sin embargo, que Jorge Serrano fue forzado
a dimitir bajo esta misma Constitución y no se oyen lamentos de
juristas al respecto.
 
Alguien objetaría que la negligencia o la ineptitud que
pudiera haber mostrado Alvaro Colom no es, ni de lejos, el equivalente
a un  rompimiento del orden constitucional.
 
Pero Colom sí ha incumplido con la descripción de su cargo
recogida en el artículo 182 de la misma: “…representa la unidad
nacional y deberá velar por los intereses de toda la población de la
República.”
 
El haberse parapetado tras el recurso retórico de  la
lucha de clases – “pobres contra ricos”- para invalidar graves
acusaciones en su contra no es sólo un ardid propio de Chávez o de
Ortega sino, peor aún, un desgarrón a la “unidad” nacional que él
debería representar. Y su helada indiferencia ante el dolor de las
víctimas diarias de la delincuencia común, llegada a su paroxismo bajo
su “presidencia”, no constituye menor menoscabo a los intereses de
todos sus conciudadanos.
 
En el artículo constitucional arriba citado también le
está vedado “favorecer a partido político alguno”. ¿Es defendible su
ejecutoria dados el clientelismo y nepotismo rampantes a todos los
niveles de la administración pública en favor de afiliados a la UNE?
¿O son constitucionales sus intromisiones en los Organismos
Legislativo y Judicial?
 
A los jóvenes manifestantes los ha llamado “perros
desestabilizadores”. Al video de Rosenberg “una total falsificación”.
A los manifestantes que se le oponen vestidos de blanco de haber sido
“acarreados por sus empresas”, y ante la comunidad internacional
lloriquea ser víctima de conspiraciones y planes ocultos de fuerzas
tenebrosas… A ese ritmo, pronto clamará contra lo preceptuado en el
artículo 45: “Es legítima la resistencia del pueblo para la protección
y defensa de los derechos y garantías consignados en la Constitución”,
entre los que se encuentran los sagrados derechos a petición (Art.28),
a reunión y manifestación (Art.33), a la libre asociación (Art.34), y
a la libre emisión del pensamiento (Art.35)…
 
Pero el punto a discutir es más moral que jurídico.
 
Un hombre de parámetros de honor mínimos renuncia si se le
cuestiona seriamente, como lo hizo Profumo en Inglaterra, Nixon en los
EE.UU., Alfonsín en la Argentina, o mantiene en su defecto un férreo
silencio herido, como Pétain en Francia, o hasta se suicida, como el
expresidente de Corea del Sur, Roh Moo-hyun.
 
 Cuestión ética.
 
 Hay ciertos cargos que por su naturaleza no pueden ser
ejercidos por cualquiera sino que exigen rasgos muy relativos al
carácter. El sacerdote o el ministro evangélico, por ejemplo, el juez,
el maestro de escuela, el notario, el contador público, el fiscal, no
menos que el Presidente de la República, están llamados a ser
ejemplares en su trabajo y en sus personas.
 
La sociedad ha depositado en ellos una gran cuota de confianza, y
sirven de paradigma de esperanza, en especial para niños, adolescentes
y ciudadanos de medios escasos. Son figuras públicas, cuyas vidas  se
ven sujetas al escrutinio de todos, en especial de los medios masivos
de comunicación. Son “ara, no pedestal”, servidores, no patronos.
 
Cuando el actuar de alguno de ellos da pie a que se empañe su imagen,
él será el primer interesado en que se aclaren los hechos por completo
o, siquiera en procurarse una digna separación voluntaria del cargo
mientras se le investiga.
 
Pero, ¿y si ya no le queda pundonor?
 
Entonces, nos resta resignarnos a la condena de tristes espectadores
de una degradante comedia de Tercer Mundo…