History 101 Refresher

 

For those that don’t know about history ….. Here is a condensed version:

Humans originally existed as members of small bands of nomadic hunters/gatherers. They lived on deer in the mountains during the summer and would go to the coast and live on fish and lobster in the winter.

The two most important events in all of history were the  invention of beer and the invention of the wheel. The wheel was invented to get man to the beer. These were the foundation of modern civilization and together were the catalyst for the splitting of humanity into two distinct
 subgroups:

 1. Liberals, and
 2. Conservatives.

Once beer was discovered, it required grain and that was the beginning of agriculture. Neither the glass bottle nor aluminum can were invented yet, so while our early humans were sitting around waiting for them to be invented, they just stayed close to the brewery. That’s how villages were formed.

Some men spent their days tracking and killing animals to B-B-Q at night while they were drinking beer. This was the beginning of what is known as the Conservative movement.

Other men who were weaker and less skilled at hunting learned to live off the conservatives by showing up for the nightly B-B-Q’s and doing the sewing, fetching, and hair dressing. This was the beginning of the Liberal movement.

Some of these liberal men eventually evolved into women. The rest became known as girlie-men. Some noteworthy liberal achievements include the domestication of cats, the invention of group therapy, group hugs, and the concept of Democratic voting to decide how to divide the meat and beer that conservatives provided.

Over the years conservatives came to be symbolized by the largest, most powerful land animal on earth, the elephant. Liberals are symbolized by the jackass.

Modern liberals like imported beer (with lime added), but most prefer white wine or imported bottled water. They eat raw fish but like their beef well done. Sushi, tofu, and French food are standard liberal fare. Another interesting evolutionary side note: most of their women have higher testosterone levels than their men. Most social workers, personal injury attorneys, journalists, dreamers in
Hollywood and group therapists are liberals. Liberals invented the designated hitter rule because it wasn’t fair to make the pitcher also bat.

Conservatives drink domestic beer, mostly Bud. They eat red meat and still provide for their women. Conservatives are big-game hunters, rodeo cowboys, lumberjacks, construction workers, firemen, medical doctors, police officers, corporate executives, athletes, members of the
military, airline pilots and generally anyone who works productively. Conservatives who own companies hire other conservatives who want to work for a living.

Liberals produce little or nothing. They like to govern the producers and decide what to do with the production. Liberals believe Europeans are more enlightened than Americans. That is why most of the liberals remained in Europe when conservatives were coming to America. They crept in after the Wild West was tamed and created a  business of trying to get more for nothing.

Here ends today’s lesson in world history:

It should be noted that a Liberal may have a momentary urge to angrily respond to the above before forwarding it.

A Conservative will simply laugh and be so convinced of the absolute truth of this history that it will be forwarded immediately to other true believers and to more liberals just to tick them off.

And there you have it. Let your next action reveal your  true self.

El patrimonio cultural y el derecho de propiedad

 

¿Sabías que la ley del “Patrimonio Cultural de la Nación” amenaza con la pena de cárcel a los propietarios de bienes muebles e inmuebles declarados “Patrimonio Cultural” si no las
mantienen en un estado cercano al original?
 
¿Sabías que ante tal disposición y contrario a lo pretendido, los propietarios han desistido de invertir en sus inmuebles y que por ello estos se han devaluado, sobre todo en el llamado Centro Histórico de la ciudad de Guatemala?
 
¿Sabías que el “Reglamento para la Protección y Conservación del Centro Histórico y otros Monumentos de la Ciudad de Guatemala” es ilegal y afecta el derecho a la propiedad de los guatemaltecos?
 
Ven este jueves 27 de agosto de 2009, de las 18:15 a las 19:30 horas al Auditórium de la Universidad Rafael Landívar y entérate de estas y otras arbitrariedades de dichas normativas, por medio de los análisis que distinguidos panelistas realizarán de los temas urbanos y
arquitectónicos; económicos y legales, así como testimonios reales de
personas afectadas.

PANELISTAS:

M.A. Arq. Warren Orbaugh.

Arq. y Economista, Günther Meléndez.

Dr. en Derecho José Luis González Dubón.

Lic. Lisandro Godínez.

Entrada gratis

Confirmar asistencia a:

orecheverria@url.edu.gt

Qué dicen de Proreforma: veinte errores concertados por la izquierda

Son falacias, que representan la mentalidad monárquica que nos
mantiene pobres. Aquí van. Dicen que es la Reforma “para los ricos”,
sin probar con el texto de la Reforma cómo es qué sólo los ricos se
beneficiarán de ella. Dicen que “excluye a los indígenas”, según esto,
no tocar la legislación vigente sobre los pueblos indígenas, es
excluirlos. Dicen que “el senado tiene mucho poder”, y cómo, si no
maneja dinero. ¿Será poder político? cuando lo que hace es mas de
carácter deliberativo que ejecutivo; ¿será el nombramiento de
funcionarios? Pero si lo hace con comisiones de postulación, en donde
“uno parte y el otro escoge”. ¿Será porque puede ratificar tratados
internacionales? Sólo como medida de protección cuando interfieren en
el Derecho Privado.

Dicen que “no garantiza los derechos concretos”, ¿acaso pueden probar
que en doscientos años se han garantizado los derechos concretos? Si
hay empleo y salarios, ¿no es mejor que atenerse a los derechos
sociales que son programáticos (si hay dinero se observan) según el
Derecho internacional? Dicen que “rompe la fraternidad entre
guatemaltecos, que el derecho individual prive sobre el interés
general”, Si eso es cierto, ya el Capitulo II, Titulo I que consigna
tal principio, pulveriza esa fraternidad. Dicen que “otros servicios
estatales se privatizarán”, la Constitución ya los delega en la Ley de
Compras y Contrataciones, y se admite cumplir con las otras
condiciones para poder prestar servicios públicos.

Dicen que “los tratados de derechos humanos quedan debajo de la
Constitución”, actualmente, la constitución ni siquiera los alude. Si
los poderes se someten a la ley ¿necesitamos una ley superior para
protegernos? Esa ley superior, no suena a neoliberalismo, que endosa
el desarrollo a los países cooperantes. Dicen que “es discriminatoria
por la edad de los senadores”, confundiendo derechos civiles
(inconculcables), con derechos políticos, comúnmente observados según
la edad. Dicen que “edades para los cargos, inhiben el sufragio
universal”, confunde elegir con ser electos, ¿deben incluso los niños
ser electos para honrar el sufragio universal?

Dicen que “es un paquete que no se discute”, pero si se trata de la
propuesta de una asociación, que luego se vota en consulta popular,
¿habrá deliberación más amplia que esa? Dicen que “su campaña es
demagógica por que ofrece terminar con la pobreza y la violencia”,
¿acaso no ha sido históricamente probado que el Estado de Derecho da
certeza del castigo y anida el desarrollo?

Dicen que “es para mantener privilegios de grupos empresariales”, y
cómo será eso, si es la primera constitución que dirá explícitamente
que es inconstitucional dar privilegios a persona natural o jurídica
alguna. Dicen que “el Senado puede destituir al presidente y
vicepresidente”, eso es falso. Dicen que “atenta contra el sistema de
partidos políticos”, falso de toda falsedad. Dicen que “subvierte la
independencia de poderes”, ¿cómo? acaso no los coordina
eficientemente, sin separar, ni confundir sus competencias.

Dicen que “no se toma en cuenta el medio ambiente”, ¿nunca oyeron que
es una reforma parcial? Estupenda lógica en la que no cambiarlo
significa excluir. Dicen que “es abrir la caja de pandora”, los mas
conservadores no se han dado cuenta que “la cajita” esta abierta y
circulando en todo el continente. Dicen que “no es el momento”, cuando
la verdad es que el momento lo han venido creando quienes están en el
poder.

Dicen que “los jueces sean vitalicios no garantiza la justicia”, eso
es parte del concepto de independencia de jueces y magistrados que, en
otros contextos, ha sido garante del Estado de Derecho. Dice que “si
la Corte Suprema de Justicia elige al Fiscal General, se confunde
juzgar con investigar”, o sea, es preferible que al Fiscal lo nombre
el presidente para que se investigue sólo de la familia presidencial
para abajo y del Ejecutivo para afuera, ¡viva el Estado de Cohecho!

Es positivo que lean la propuesta, pero es lamentable que no le vean
una sola cosa buena. En cambio, repiten los errores de sus amigos.
Siembran miedo, porque parece que, la violencia, pobreza y corrupción,
deben preservarse a toda costa. En el fondo, lo que plantean es que
ciertos hombres tengan poder discrecional para “rescatar a los pobres
de su pobreza”. Ese proyecto ya se probó y fracasó: se llama
socialismo. Estas falacias buscan “un gobierno de reyes y no leyes”.
Proreforma, en cambio, cree en perfeccionar instituciones que protejan
al ser humano, en vez de dar ese poder a caudillos que terminan
esclavizando al pueblo. Para nosotros, el único riesgo es ¡que lo
logremos!

Publicado por Guillermo W. Méndez

Guillermo W. Méndez, Teólogo guatemalteco. Maestria en Ciencias
Sociales con énfasis en Economía, UFM, 1994. Suma Cum Laude. Diploma
de excelencia docente, Facultad de Ciencias Económicas, URL, 1995. Ha
investigado sobre Derecho, Economía y Política. Miembro fundador de
Proreforma y parte de su Junta Directiva.

www.proreforma.org (III)

 

El proyecto de reforma parcial de la Constitución, propuesto por setenta y tres mil ciudadanos al Congreso de la República para que a su turno lo someta a consulta popular según la Constitución vigente, resulta demasiado novedoso en Guatemala para que no deje de despertar sospechas, algunas hasta muy maliciosas, en ciertas mentes condicionadas por rutinas intelectuales de muchos años y poco abiertas a lo diferente.

 

Hasta ahora he visto, para mi sorpresa, que las críticas al proyecto se han enderezado casi en exclusiva hacia la creación de un sistema legislativo bicameral, muy en especial hacia el establecimiento de una posible Cámara Alta integrada por senadores, como lo sugiere el origen semántico del término, por hombres y mujeres en el potencial máximo de su madurez creativa.

 

La propuesta incluye asimismo muchísimas otras aristas, todas a mi juicio muy beneficiosas al largo plazo en nuestra ruta cuesta arriba hacia un Estado de Derecho y para las que esperamos de la inmensa mayoría de la población su anuencia. Son cláusulas de contenido sencillo, de obvia justificación tenidas en cuenta las prácticas históricas de nuestros hombres y mujeres públicos, y decantadas de una evolución del constitucionalismo mundial de doscientos años.

 

Como botones de muestra, empecemos por enumerar la que establece la revocatoria del cargo del presidente y del vicepresidente, a iniciativa de cien mil electores empadronados y previa consulta popular mayoritariamente definida.  

 

Seguida de la que reafirma la independencia del fiscal general de la república y del procurador general de la Nación con respecto al Presidente en funciones.

 

O la de mucho mayor evidente trascendencia, la que afianza la autonomía del entero Poder Judicial vis-a-vis de los otros poderes al reconocerle la potestad exclusiva para elaborar su propio presupuesto, combinada con la dilatación de los períodos de ejercicio de sus magistrados.

 

O esa otra cláusula que prohíbe legislar cualquier privilegio, la degradación más habitual  del concepto de “ley”. O aquella que imposibilita la aprobación de presupuestos deficitarios (que de hecho implican diferir la carga de los impuestos a generaciones futuras), o la que establece que quienes ocupen las gobernaciones departamentales no lleguen a esos cargos por una arbitraria escogencia presidencial sino por elección popular. No menos que esa otra que fija el número de diputados con independencia funcional del crecimiento demográfico.

 

Estos y demás puntos vitales para el logro de ese genuino monumento que es un  Estado de Derecho apenas ha atraído la atención de quienes discuten. Sólo la propuesta de la creación de un Senado parece haber levantado roncha.  

 

Me asombra, lo confieso, por el desconocimiento que supone de tal institución dado que nuestros vecinos más influyentes como los EE.UU., México y Canadá siempre han contado con ella en sus constituciones respectivas, al igual nuestros hermanos del sur, Argentina, Chile o Perú.

 

Encima, de cualquier estudiante de bachillerato se espera que sepa que los senadores fueron el fiel de la balanza en aquel exitoso sistema de pesos y contrapesos de la república romana, y que ésa ha sido la razón de su inclusión en las constituciones republicanas modernas.

 

El sistema bicameral ha sido tradición en la mayor parte de los estados del llamado “primer mundo”, léase la madre España de hoy, o la Italia, Francia, Alemania o el Japón de nuestros días, y también, aunque con vigor disminuido, la del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda.

 

Me veo, por tanto, obligado a concentrarme de ahora en adelante, en estas brevísimas acotaciones, en el tema de la adición al Legislativo de un senado, para responder lo mejor que me sea posible a las legítimas dudas de quienes de buena voluntad han adversado por escrito  la  reforma parcial de marras de la constitución política que nos rige desde 1986.

 

(Continuará)

Luis Beltranena Valladares (in memoriam)

Por Armando de la Torre

 

Un nuevo vacío ha quedado abierto en el horizonte humano:
el del espacio que ocupó por ochenta y siete años el Dr. Luis
Beltranena Valladares.

Tuve la fortuna de interactuar con él por más de treinta
años en su calidad de abogado, de intelectual y académico.

De él retengo, por sobre todo, su don de gentes, el del
siempre completo caballero, sereno, cortés, comprensivo, leal, “a man
for all seasons”…

Padre ejemplar de familia, esposo solícito para una dama de recia
integridad de carácter, Renée Orive, y padre de tres hijos hechos a su
imagen.

En contra de lo que muchos piensan, esa ventaja de su habitual
adaptabilidad y acomedimiento me la explico por haber sido miembro de
una familia numerosa, el primogénito entre nueve hermanos.

Su actitud, así lo entreví, fue la del hombre celoso de
preservar su independencia ante los poderosos en los círculos en que
se movió, pero sin alardear de contestatario. Su doctorado en la
Universidad de Notre Dame fue el fruto de una beca que se había
gestionado todavía  muy joven por propia iniciativa.

Perfil a imitar por la esforzada juventud de hoy, la de
una vida disciplinada y por eso mismo exitosa.

Supo hacer honor a su prestigioso apellido tanto en
Guatemala como fuera de ella, en puestos diplomáticos o  en el
ejercicio de responsabilidades de árbitro.

Su gran afición a la historia desde sus años de estudiante
en la Universidad de San Carlos le llevó a adentrarse en el
significado más relevante de ciertas etapas de nuestra historia, como
aquellas de Rafael Carrera o de la caída de Manuel Estrada Cabrera a
manos del Unionismo emergente. Por esa razón, el tópico para su tesis
doctoral (1947) lo fueron los intentos fallidos a lo largo del siglo
XIX por mantener y rehacer la unión centroamericana.

Testigo presencial, además, del gobierno de Arbenz, y de la subida al
poder de Fidel Castro en Cuba, de lo que supo derivar sabias
reflexiones en conversaciones informales.

Se involucró en numerosas aventuras agrícolas, bancarias y
de seguros, así como en la fundación de facultades de Derecho en las
universidades Landívar y Marroquín, de las que en ambas fue Decano
inaugural.Su lista de publicaciones reflejó sus variados intereses y
experiencias, inclusive en aquellas editadas en Cuba por las
universidades de La Habana y Villanueva.
Todas llevadas adelante con esa sencillez y sentido de la
tolerancia propia de un hombre generoso y culto.

En lo personal, le agradezco sus eficaces gestiones como
abogado de mi familia y con anterioridad de mis suegros, en las
huellas de su no menos ilustre progenitor.

Creo que hubiera sido un excelente Ministro de Relaciones
Exteriores si nuestros funcionarios electos durante el período
contemporáneo de su vida madura hubieran tenido mejor olfato para los
talentos públicos. Pero Luis, o “Pilín” como le llamaban sus
allegados, nunca fue  hombre de fieros sectarismos políticos y, por
eso, tampoco del favor de los sucesivos gobernantes, más bien
propensos al olvido de su representatividad simbólica de la unión
nacional.

Sus dos últimos años fueron difíciles, confinado por sus
achaques a permanecer inactivo.  Pero no era quejoso; al contrario me
pareció intuir en él un alma estoica, de fácil sentido del humor, y
nunca fue renuente a mostrar su aprecio por las dotes o talentos de
otros.

Chapín elegante de pies a cabeza, trabajó las tierras del
Petén aun en los momentos más difíciles de la violencia guerrillera.

De él guardo recuerdos imperecederos de altos logros
profesionales que en parte expresan  su sólido anclaje en el derecho
natural y en el romano.

Comparto la soledad de Renée, igual que la de sus tres
hijos Luis, Juan Manuel y Rodrigo, así como la de aquellos de sus
hermanos que he tenido el honor de tratar, Fernando, María Luisa y
Margarita. Hago extensivas mis condolencias a su sobrino, mi inquieto
colega Pancho.

Y me gozo en el descanso bienvenido para una vida tan fecunda.