Del soldado del pueblo, al general de la paz

Del “Soldado del Pueblo”

al “General de la Paz”

Por: Armando de la Torre

El caso de veras “truculento” de nuestra Fiscal General, a la luz del Estado de Derecho, me lleva a intentar situarlo en su contexto: desde Arbenz a Pérez Molina. Ambos mandatarios comparten rasgos que los asemejan: un vago deseo de hacer algo de bien, una formación disciplinada pero pobre, ambos, por propia decisión, inmersos en la mediocre vida política del país, sin convicciones firmes y, por eso, propensos a cierta debilidad de carácter, en particular frente a mujeres de recia personalidad, María Vilanova y Roxana Baldetti respectivamente.

Bajarse al juego político partidista en países subdesarrollados equivale a poner fin a una carrera militar que pudiera haber sido brillante. La eterna tentación de nuestros “caudillos” a caballo…

En el marco actual, las carencias de ambos han confluído hacia un inmovilismo en nuestro atraso. Y nunca les habrá de ser excusa que los civiles no lo hayan hecho mejor.

Pérez Molina tiene nociones profesionales de guerra y tácticas. Pues, además del curso obligatorio de Comando y Estado Mayor asistió al Defense College de Washington, y también le pudo haber sido muy instructivo el haber dirigido la Inteligencia militar.

Es un hombre de trato correcto, igual que su predecesor Jacobo, aunque menos ingenuo. Se ha adaptado al ambiente más informal y democrático de la vida civil. Y para lo que estamos habituados, está por encima del promedio mediocre de “presidentes”.

Pero no es un estadista. Para ello le faltan los amplios horizontes de una buena formación humanista estratégica. No conoce lo esencial de un Estado de Derecho simplemente porque no lo ha vivido. Eso lo inserta, un factor más, en la cadena de nuestros mandatarios.

Tampoco sabe lo suficiente de microeconomía. Ni ha sabido rodearse de buenos asesores, dada esa separación tajante en Guatemala entre lo público y lo productivo.

De Arbenz se aprovecharon embaucadores marxistas-leninistas; de Pérez Molina, sus adversarios ideológicos de la guerrilla. ¿Su talón de Aquiles? Un miedo exagerado a la crítica y al aislamiento desde el extranjero.

Con Cerezo y los “Acuerdos de Contadora” comenzó la paulatina entrega de la soberanía nacional, consolidada con los Acuerdos “de Paz”, y esto complica enormemente la gestión de Don Otto. En otras palabras, se halla inhibido para proceder según sus propias prioridades.

Pero lo que más le perjudica, lo mismo que a todos sus antecesores, es su muy limitada comprensión de la importancia de los criterios éticos. En esto, definitivamente es del montón…

La ausencia del principio moral de que “el fin nunca justifica los medios” ha sido nuestra némesis. Tal vez por nuestra pobreza secular del ejercicio de la libertad y de sus correspondientes responsabilidades personales.

Jamás ha sido fácil cambiarle el rumbo a todo un pueblo. Don Otto es un político, no tenemos por qué esperar de él que sea el héroe que nunca hemos tenido al frente del Estado. Un De Gaulle, un Adenauer, un De Gásperi, muy rara vez nos ha sido otorgado en ésta nuestra Iberoamérica de caudillos y caciques.

Tampoco les ha estado accesible a quienes pudieran haberlo sido: el Obispo Francisco Marroquín, un Antonio José de Irisarri, un José Martí, o un Manuel Ayau, todos y cada uno, en algún momento, enlazados con la historia de Guatemala.

Quienes se dicen “de izquierda” suelen proclamarse antimilitaristas. La verdad es todo lo contrario: aman los desfiles, los uniformes y las consignas a coro. Los argentinos, por eso, merecieron a Perón; y los peruanos, a Velasco Alvarado; los mexicanos, a Lázaro Cárdenas, todos generales, aplaudidos por quienes se obsesionan con la igualdad hacia abajo.

Y hoy, cuando civiles llegan por la violencia al poder, lo primero que hacen es ponerse un uniforme y declararle una guerra simbólica al capitalismo: léanse los “comandantes” Fidel y Raúl Castro, o los no menos autonombrados “comandantes” Daniel y Humberto Ortega, y para los venezolanos, un simple teniente coronel: Hugo Chávez.

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