EL INDEBIDO PROCESO


Por: Armando de la Torre

            Se me pide opinión sobre el “juicio” a que fue sometido el General Efraín Ríos Montt bajo la acusación de “genocidio”, cosa que fehacientemente se puede afirmar que jamás ha tenido lugar en Guatemala. 

            Opino que el tal proceso fue un circo, montado desde Europa por europeos izquierdistas y algunos guatemaltecos renegados, estos últimos a sueldo con euros y dólares de grupos de ociosos, a su vez inútiles e incapaces de competir bajo reglas iguales en sus respectivos países.

            En aquel “circo” no asomaron ni vestigios de un “debido proceso”, tal como se entiende ese término en la jurisprudencia de las democracias occidentales. Es más, la “juez” Yassmin Barrios me recordó a aquel juez nazi, Roland Friessler, que condenó (en la Alemania de Hitler) a los implicados en el atentado contra el “Führer” del 20 de julio de 1944,  y cuyo film, tomado por la Gestapo, tuve ocasión de ver.   

            Existe una motivación en las sombras para esos conspiradores internacionales: el delito de genocidio es punible desde el año 2002, cuando entró en funciones la Corte Internacional Penal. Tiene la conveniencia, para cualquier acusador que quiera hacer uso de esa causal, de haber sido declarado “imprescriptible”. Y Guatemala es pequeña y débil.  Fracasó el intento de lograr que un tribunal de Sudán condenara por el genocidio a su dictador. Y entonces, ahí está a su disposición nuestro pueblo.

            El tiro último lo creo será acusar de lo mismo a Israel, a propósito de Palestina. Y, más tarde, de lograrse exitosamente este otro paso, terminar con la persona de Bush, y hasta con los Estados Unidos mismos como Estado-nación, sobre los precedentes de Irak y Afganistán, y, hasta quizás, de Vietnam.

            Parece delirio de locos: pero los extremistas de la izquierda o de la derecha ¿cuándo no lo han estado?…   

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