Enjuiciar a los autores intelectuales de la masacre de los Pajoques

Enjuiciar a los autores intelectuales de la masacre de los Pajoques

Por: Armando de la Torre

NOTA: hoy cedo este espacio a la periodista Sylvia Gereda Valenzuela, que publicó el artículo, con el cual me identifico, en La Carretera, el 27 de septiembre.

 

“En la masacre que tiñó de sangre a la aldea Los Pajoques de San Juan Sacatepéquez hay dos personajes que ameritan ser investigados. El primero, el líder campesino Daniel Pascual, a quien el ministro Mauricio López Bonilla ya ha responsabilizado directamente de estos hechos”.

“En este caso, el tema medular es que no basta que el ministro lo acuse públicamente sino que el reto más fuerte es que presente ante el MP todas las evidencias y de una vez por todas terminen con el feudo de terror, muerte, violencia e impunidad que gira alrededor de este pseudolíder que ha encabezado las manifestaciones más violetas del país en los últimos años dirigiendo al Comité de Unidad Campesina (CUC)”.

“Lo más insólito del caso es que países como Noruega sigan a través del programa FIVAS, siga dando financiamiento al CUC. Y que además, otras entidades internacionales como  OXFAM, sigan financiando las giras de Pascual a España y países europeos con campañas de desinformación contra los monocultivos, minería e hidroeléctricas. El CUC también recibe dinero de la COOPERACIÓN para el DESARROLLO DEL GOBIERNO VASCO, entre muchas otras”.

“El CUC, es una organización combativa y agresiva que realiza marchas y paraliza las carreteras en contra de las empresas mineras, cementeras, y más recientemente contra hidroeléctricas y  otras compañías que pretenden invertir en Guatemala. Además, ha protagonizado decenas de invasiones a la propiedad privada en fincas del área rural. Debido a su negativa a cumplir la ley que protege el derecho a la propiedad privada, esta organización ha tenido agresivos enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, los cuales han ocasionado muertos y heridos”.

“En este caso, la comunidad internacional no puede seguir financiando el conflicto que únicamente genera terrorismo, muerte y masacres que enlutan a los campesinos guatemaltecos. Ojalá y las declaraciones del ministro López Bonilla y las pruebas que presente sirvan para que estos países pongan fin a estos financiamientos perversos y que la justicia se aplique por parejo, porque sólo deteniendo estas agresiones el país podrá regresar a ser un Estado de Derecho”.

“Por otro lado, se debe investigar la participación del polémico diputado Amílcar Pop, quien constantemente apoya a estos grupos y de quien existen videos incitando a atacar las hidroeléctricas y destruirlas. Mensajes de odio y agresión salen día  a día de la boca de este nefasto diputado”.

Llama la atención que fue el 13 de junio de 2014, cuando el diputado Amílcar Pop inició las presiones que meses después desencadenarían en una masacre. Pop solicitó al ministro de Comunicaciones una lista de personas que habían vendido terrenos para derechos de vías en el Anillo Regional, un megaproyecto urgente en un país subdesarrollado y pobre como Guatemala, que cubre 8 departamentos, 52 municipios y 419.5 kilómetros de carretera”.

“Tres días después, el 16 de junio de 2014, el CUC organizó una manifestación en contra de la brigada militar del anillo regional, de la construcción de una planta de cemento y de la supuesta criminalización de líderes sociales, lo cual obligó al gobierno a crear una mesa de información para discutir esos temas. No obstante, luego del análisis el gobierno abalado por el procurador de los Derechos Humanos, negaron dar la información y decidieron mantener la reserva de los vendedores de terrenos por temor a que se les matara”.

Para el 10 de agosto, la agresión de estos grupos era evidente. Encapuchadosincendiaron carros y maquinaria, secuestraron y torturaron a tres trabajadores de la empresa que está construyendo esa carretera. Simultáneamente, Pop recibió en el Congreso de la República a una delegación de los manifestantes que provenían de San Juan Sacatepéquez y un día después se desencadenó la ola de la violencia en San Juan”.

“Sin embargo, el 19 de septiembre fue el día más negro en la historia de San Juan, cuando un grupo de encapuchados, con lista en mano, sacó a familias de sus casas y los obligó a firmar documentos relacionados con la propiedad de los terrenos del Anillo Regional. Para el20 de septiembre la situación era incontrolable y Marcelo Pajoc Matz  había sido masacrado y torturado de la manera más brutal, en su casa junto a otros cinco miembros de su familia. Mujeres y niños fueron agredidos y consiguieron huir a las montañas”.

“Marcelo Pajoc Matz, trabajador de la cementera, lideraba una asociación de víctimas de la violencia, y había sido amenazado. Su familia había sido señalada de “traidora” por vender un terreno para el paso del Anillo Regional”.

“Como vemos, el delito que estos hombres fue optar por un trabajo honrado para romper el ciclo de la miseria, anhelar prosperidad para su familia y creer que la carretera que sería la próxima vía de desarrollo de sus comunidades. ¡Esto es inaceptable!”

“Acá, ni la cementera ni el gobierno, ni las empresas que generan desarrollo están implicadas en esta masacre, esto no es más que una vil mentira creada por los terroristas. Los únicos culpables son aquellos seres violentos, llenos de odio, resentimiento y rencor que usan las armas y las capuchas para encubrir sus repudiables actos de cobardía y que se dispersan como termitas en todo el país”.

“Algunos autores materiales ya están siendo capturados, pero aún falta dar con los cabecillas que son quienes al final tienen a este país de rodillas y nadando en ríos de sangre”.

 

 

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