La utilidad del solidarismo

La utilidad del Solidarismo
Por: Armando de la Torre
            La SOLIDARIDAD entre los hombres es una bendición por encima de otras bendiciones siempre y cuando sea voluntaria, no forzada.
            En Centroamérica se ha desarrollado desde hace varias décadas un movimiento solidarista entre asalariados, originado en Costa Rica por el Lic. Alberto Martén pero cuya más populosa expresión (unos doscientos mil afiliados) se ha dado en Guatemala. Rina Sanchinelli fue por muchos años su voz más elocuente.     
En su contexto histórico, la alternativa, muy estéril por cierto, la han constituido los sindicatos tradicionales, cuyos dirigentes, tan privilegiados y mimados por el “establishment” político del país, siempre han dispuesto del recurso al empleo de la fuerza contra los demás trabajadores y contra los patronos, a expensas del monopolio del poder coactivo del Estado. De ahí que los escándalos no cesen de multiplicarse en el movimiento sindical; también en él “el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente”.
            El movimiento solidarista del que aquí trato tiene las ventajas de haber sido libremente estructurado en federaciones ocupacionales que sirven a múltiples propósitos de sus afiliados, por ejemplo, cooperativas de ahorro y crédito, de auxilio mutuo, de representación legal y de otros esquemas de pacífica protección social.
            Este movimiento solidarista centroamericano cuenta con otra muy importante ventaja original: la del fomento de la comprensión del espíritu empresarial entre sus afiliados, llevado a la práctica por el apoyo crediticio que se da a aquellos afiliados que hayan estimado conveniente iniciar un servicio lucrativo dentro de las empresas en las que son asalariados.
            Esto sí es de veras revolucionario, pues no sólo incrementa el número de iniciativas empresariales en la sociedad como un todo sino que al mismo tiempo educa a sus afiliados sobre los principios para una mejor comprensión de la competencia en cualquier mercado: la identificación de recursos subutilizados, los estudios de factibilidad, para su mejor utilización, la ponderación de posibles fuentes de financiamiento, lo riesgoso del emprendimiento, la utilidad marginal de cada uno de los factores de producción, la exacta contabilidad subsiguiente, las trabas tributarias y los montos de los salarios, la prioritaria satisfacción del cliente, etc. Todo un curso de microeconomía para valientes.
            Para mí, la virtud suprema de este ejemplar movimiento internacional es la promoción de la actitud a la larga la más benéfica para la entera sociedad: el sentido individual de responsabilidad.
            Muy próximo a ese otro sentido de obligación moral que también ha distinguido a todos los genuinos benefactores de la humanidad, y al que inclusive nadie menos que Dios nos invita a diario.
            El “solidarismo” voluntario así ha contribuido a multiplicar el número de los ciudadanos virtuosos, y en su cauda a incrementar la riqueza -o si se quiere, el nivel de vida- de todos.
            Es un código de moral para todos los trabajadores, sin ánimo de lucha de clases, ni de envidia, odio o ingratitud.
            Es un forjador de hombres y mujeres de carácter, es decir, de adultos autónomos que se abren camino con éxito por su propio esfuerzo individual, sin dádivas que los comprometan con los poderosos en el Gobierno a base de maniobras políticas corruptas, y sin más deudas que saldar que las de la propia conciencia individual.
            Esos solidaristas se han constituído, en fin, en hombres y mujeres libres que gozan del inapreciable bien de la paz de sus corazones, hombres y mujeres beneméritos de su patria guatemalteca porque son ejemplos edificantes para nuestra juventud, en un fuerte contraste con el manoseo de los términos de solidaridad, cohesión social y gratuidad de prestaciones sociales que “distingue” al gobierno de Sandra y Alvaro Colom en su corruptor afán de continuismo.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *