Qué dicen de Proreforma: veinte errores concertados por la izquierda

Son falacias, que representan la mentalidad monárquica que nos
mantiene pobres. Aquí van. Dicen que es la Reforma “para los ricos”,
sin probar con el texto de la Reforma cómo es qué sólo los ricos se
beneficiarán de ella. Dicen que “excluye a los indígenas”, según esto,
no tocar la legislación vigente sobre los pueblos indígenas, es
excluirlos. Dicen que “el senado tiene mucho poder”, y cómo, si no
maneja dinero. ¿Será poder político? cuando lo que hace es mas de
carácter deliberativo que ejecutivo; ¿será el nombramiento de
funcionarios? Pero si lo hace con comisiones de postulación, en donde
“uno parte y el otro escoge”. ¿Será porque puede ratificar tratados
internacionales? Sólo como medida de protección cuando interfieren en
el Derecho Privado.

Dicen que “no garantiza los derechos concretos”, ¿acaso pueden probar
que en doscientos años se han garantizado los derechos concretos? Si
hay empleo y salarios, ¿no es mejor que atenerse a los derechos
sociales que son programáticos (si hay dinero se observan) según el
Derecho internacional? Dicen que “rompe la fraternidad entre
guatemaltecos, que el derecho individual prive sobre el interés
general”, Si eso es cierto, ya el Capitulo II, Titulo I que consigna
tal principio, pulveriza esa fraternidad. Dicen que “otros servicios
estatales se privatizarán”, la Constitución ya los delega en la Ley de
Compras y Contrataciones, y se admite cumplir con las otras
condiciones para poder prestar servicios públicos.

Dicen que “los tratados de derechos humanos quedan debajo de la
Constitución”, actualmente, la constitución ni siquiera los alude. Si
los poderes se someten a la ley ¿necesitamos una ley superior para
protegernos? Esa ley superior, no suena a neoliberalismo, que endosa
el desarrollo a los países cooperantes. Dicen que “es discriminatoria
por la edad de los senadores”, confundiendo derechos civiles
(inconculcables), con derechos políticos, comúnmente observados según
la edad. Dicen que “edades para los cargos, inhiben el sufragio
universal”, confunde elegir con ser electos, ¿deben incluso los niños
ser electos para honrar el sufragio universal?

Dicen que “es un paquete que no se discute”, pero si se trata de la
propuesta de una asociación, que luego se vota en consulta popular,
¿habrá deliberación más amplia que esa? Dicen que “su campaña es
demagógica por que ofrece terminar con la pobreza y la violencia”,
¿acaso no ha sido históricamente probado que el Estado de Derecho da
certeza del castigo y anida el desarrollo?

Dicen que “es para mantener privilegios de grupos empresariales”, y
cómo será eso, si es la primera constitución que dirá explícitamente
que es inconstitucional dar privilegios a persona natural o jurídica
alguna. Dicen que “el Senado puede destituir al presidente y
vicepresidente”, eso es falso. Dicen que “atenta contra el sistema de
partidos políticos”, falso de toda falsedad. Dicen que “subvierte la
independencia de poderes”, ¿cómo? acaso no los coordina
eficientemente, sin separar, ni confundir sus competencias.

Dicen que “no se toma en cuenta el medio ambiente”, ¿nunca oyeron que
es una reforma parcial? Estupenda lógica en la que no cambiarlo
significa excluir. Dicen que “es abrir la caja de pandora”, los mas
conservadores no se han dado cuenta que “la cajita” esta abierta y
circulando en todo el continente. Dicen que “no es el momento”, cuando
la verdad es que el momento lo han venido creando quienes están en el
poder.

Dicen que “los jueces sean vitalicios no garantiza la justicia”, eso
es parte del concepto de independencia de jueces y magistrados que, en
otros contextos, ha sido garante del Estado de Derecho. Dice que “si
la Corte Suprema de Justicia elige al Fiscal General, se confunde
juzgar con investigar”, o sea, es preferible que al Fiscal lo nombre
el presidente para que se investigue sólo de la familia presidencial
para abajo y del Ejecutivo para afuera, ¡viva el Estado de Cohecho!

Es positivo que lean la propuesta, pero es lamentable que no le vean
una sola cosa buena. En cambio, repiten los errores de sus amigos.
Siembran miedo, porque parece que, la violencia, pobreza y corrupción,
deben preservarse a toda costa. En el fondo, lo que plantean es que
ciertos hombres tengan poder discrecional para “rescatar a los pobres
de su pobreza”. Ese proyecto ya se probó y fracasó: se llama
socialismo. Estas falacias buscan “un gobierno de reyes y no leyes”.
Proreforma, en cambio, cree en perfeccionar instituciones que protejan
al ser humano, en vez de dar ese poder a caudillos que terminan
esclavizando al pueblo. Para nosotros, el único riesgo es ¡que lo
logremos!

Publicado por Guillermo W. Méndez

Guillermo W. Méndez, Teólogo guatemalteco. Maestria en Ciencias
Sociales con énfasis en Economía, UFM, 1994. Suma Cum Laude. Diploma
de excelencia docente, Facultad de Ciencias Económicas, URL, 1995. Ha
investigado sobre Derecho, Economía y Política. Miembro fundador de
Proreforma y parte de su Junta Directiva.

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